La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se disparó un 3,1% en enero, acumulando un preocupante 31,7% en los últimos doce meses. Este aumento, que se da en un contexto de controversias sobre la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), evidencia una clara aceleración en el costo de la vida para los porteños.
Los rubros más afectados incluyen Recreación y Cultura, que subió un 7,4%, y Restaurantes y Hoteles, con un incremento del 5,3%. En contraposición, el sector de prendas de vestir y calzado reportó una leve deflación del 0,1%, aunque los precios de los alimentos y transporte también se vieron elevados, lo que añade presión al consumo en un contexto de incertidumbre económica.
Mientras el Gobierno se prepara para la difusión de las cifras nacionales, las expectativas de los analistas sugieren que la inflación podría oscilar entre el 2,4% y el 2,6% para enero. Esta situación genera un clima de preocupación entre los ciudadanos, quienes ven cómo sus ingresos se ven erosionados por el aumento continuo de los precios. |