El bolsillo de los propietarios e inquilinos porteños enfrentará un nuevo desafío en el corto plazo. Tras un cierre de año marcado por una leve desaceleración en el ritmo de los incrementos, el segundo mes de 2026 llegará con ajustes significativos en los gastos centrales de los edificios. Esta suba responde a una combinación de factores que incluyen actualizaciones salariales y el pago de sumas extraordinarias al personal de maestranza.
La situación genera una creciente alarma en la Ciudad de Buenos Aires, donde los niveles de morosidad ya muestran señales de alerta. Según los últimos relevamientos del sector, el cumplimiento en el pago de las expensas mermó, lo que deriva en complicaciones directas para el mantenimiento edilicio y el pago de servicios básicos en las torres y edificios de propiedad horizontal.
El factor determinante para este incremento es el nuevo acuerdo alcanzado por el gremio de encargados de edificios (SUTERH). Se confirmó el pago de un bono remunerativo de $120.000 para los encargados, el cual se abonará de manera íntegra e impactará directamente en las liquidaciones que los consorcistas recibirán en febrero. A este monto fijo se le suma un incremento salarial del 2%, lo que eleva el piso de los costos operativos fijos de cada inmueble. |