En ocho meses de controles en las entradas y salidas de la Ciudad, la Policía paró a 110 mil vehículos y chequeó la documentación de 123 mil personas: 98 fueron detenidas. Fue a lo largo de la General Paz y los puentes que cruzan el Riachuelo en 16 puestos de control.
Los detenidos están vinculados a delitos como robo/hurto, lesiones, encubrimiento, y desobediencia y resistencia a la autoridad. Se remitieron por diversas infracciones más de 15.000 autos y motos.
Los procedimientos los hace la Patrulla de Control de Accesos, que verifica documentación personal y de los vehículos. Desde septiembre del año pasado controlan los 24 kilómetros de la Avenida General Paz y los accesos a través del Riachuelo desde la provincia de Buenos Aires.
En cada puesto hay efectivos con patrulleros, motos, camiones de traslado y los perros de la División K9. Trabajan en coordinación con el Sistema Integral de Seguridad Pública: se usan los datos del Mapa del Delito, más las alertas que llegan del Anillo Digital (el sistema de pórticos que lee las patentes de los vehículos que entran a la Ciudad), los Centros de Monitoreo Urbano y las más de 17 mil cámaras de videovigilancia.
“Un muro de control para proteger a los porteños de lo peor del conurbano. El mensaje es muy claro: no queremos delincuentes. La época del vale todo se terminó”, sostuvo Jorge Macri, quien supervisó el operativo en la Avenida General Paz y Emilio Lamarca, en Villa Devoto. Lo acompañaron el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; y el secretario del área, Maximiliano Piñeiro. |