El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llevó adelante mejoras en cuatro de sus sitios más emblemáticos —la Reserva Ecológica Costanera Sur, el Jardín Botánico Carlos Thays, el Parque Centenario y el Parque Indoamericano— con el objetivo de promover el turismo de naturaleza y mejorar la experiencia de vecinos y visitantes. Las intervenciones incluyeron renovación de senderos, pasarelas de madera y miradores, además de cartelería educativa sobre flora y fauna. En el Jardín Botánico también se restauraron esculturas y se puso en valor el invernadero. La jefa de Gabinete, María Migliore, y el ministro de Espacio Público e Higiene Urbana, Diego Fernández, recorrieron las obras y destacaron el rol de estos pulmones verdes en la vida urbana.
La iniciativa apunta a consolidar a la Ciudad como un destino de turismo natural, en un contexto en el que las temporadas de otoño e invierno atraen a más de 1,6 millones de visitantes a estos espacios. La Reserva Ecológica Costanera Sur, con sus 350 hectáreas, es la mayor superficie natural dentro del perímetro urbano y alberga unas 250 especies de aves, lo que la convierte en un punto de referencia para observadores de todo el mundo. "La naturaleza está cada vez más cerca, a pocas cuadras de casa", subrayó el ministro Fernández al referirse al valor de estos sitios como alternativa de esparcimiento y contacto con el medio ambiente sin salir de la ciudad.
Además del beneficio turístico, los espacios verdes cumplen un rol social y educativo central. "Los espacios verdes son los pulmones de la ciudad y a la vez nos conectan con la naturaleza en nuestro día a día", afirmó Migliore durante el recorrido. Por eso, el Gobierno porteño promueve junto a escuelas, grupos científicos y vecinos jornadas de observación de aves, talleres de educación ambiental y otras actividades comunitarias que buscan fortalecer el vínculo de los ciudadanos con estos sitios, su cuidado y su conservación a largo plazo. |